Reverberación

19:53

Hay un poco de mi en todo... en esto.

el tiempo pasa y sobre todo pesa.
Si lo ves con algo más que los ojos te das cuenta que... 
la vida es una especie de muerte rutinaria,
¿y cómo pretender que la acepte? si cada vez que parpadeo renazco en otra,
en otra que no soy yo, pero con ese aire tan mio.

¡Sorpresa! la Tierra no deja de moverse
pero yo sigo aquí... estática, anclada en el olor de mi cabello.
¡Si tan solo no fuese tan terriblemente egoísta!,
si tan solo pensara más en mi de lo que piensa en ella,
si tan solo se detuviera sin importar que los demás se mueran,
yo podría bajarme de su maldita órbita,
yo podría despegarme de la gravedad que me condena a cargar el peso del universo en mis pies,
en estos pies que no son míos, en este aire sucio que no respiro.

Estoy condenada a vivir en un mundo que no es el mio,
sentenciada a vivir mil vidas en una.
Cada vez que me ven les miento
¡no me crean!
pero es que cada vez que me ven soy otra,
no es mi culpa reencarnar eternamente en las agujas del reloj.
Pero mi peor condena es estar consiente de mi muerte diaria
y no reconocerme cada vez que me miro en el espejo
pero es que la que está afuera no soy yo,
esa... la del espejo... ¡no soy yo!,
tal vez si me veo las tripas... me reconozca. 

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